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Calculadora de rentabilidad del alquiler

Descubre la rentabilidad bruta y neta de tu vivienda en alquiler y, si la compras con hipoteca, la rentabilidad sobre el dinero que pones de tu bolsillo. El cálculo se hace en tu navegador; no guardamos ningún dato.

Datos de la inversión

Introduce el precio de la vivienda, la renta que cobras y los gastos anuales del alquiler.

Gastos anuales del alquiler

IBI, comunidad, seguro, mantenimiento y gestión. Indícalos como un total o desglosados.

Todos los importes son anuales. Deja en blanco los que no apliquen.

Financiación

Si compras la vivienda con hipoteca, calculamos también la rentabilidad sobre el dinero que aportas.

Apalancamiento. La entrada (precio menos hipoteca) más los gastos de compra es el dinero que pones de tu bolsillo. Sobre esa cifra medimos la rentabilidad del capital, también llamada cash-on-cash.
Rentabilidad neta
0,00 %
Precio de compra0,00 €
Gastos de compra0,00 €
Inversión total0,00 €
Renta anual efectiva0,00 €
Gastos anuales del alquiler0,00 €
Beneficio neto anual0,00 €
Rentabilidad bruta0,00 %
Rentabilidad neta0,00 %
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Cálculo orientativo. La rentabilidad neta depende de los gastos reales y de los periodos sin inquilino (vacancia). No incluye la fiscalidad (el IRPF del alquiler se calcula en nuestra otra calculadora) ni la revalorización del inmueble.

Conviene reservar una provisión para vacancia y averías: un piso rara vez está alquilado los doce meses sin ninguna incidencia. Descontar uno o dos meses de renta al año y una partida de mantenimiento acerca mucho el cálculo a la realidad.

Esta herramienta no es asesoramiento financiero ni una recomendación de inversión. El resultado es una estimación y no compromete a nadie.

Tus datos no se guardan: el cálculo se hace por completo en tu navegador.

Qué es la rentabilidad del alquiler

La rentabilidad del alquiler mide cuánto renta tu vivienda en relación con lo que has invertido en ella. Se expresa en porcentaje anual y sirve para comparar una inversión inmobiliaria con otras opciones (otro piso, un depósito, la bolsa) o para saber si el precio que pagas por una vivienda tiene sentido con la renta que vas a cobrar. Esta calculadora te da tres cifras clave: la rentabilidad bruta, la rentabilidad neta y, si compras con hipoteca, la rentabilidad sobre el capital que aportas.

Rentabilidad bruta frente a rentabilidad neta

La rentabilidad bruta es la más sencilla y la que más se anuncia: es la renta anual dividida entre el precio de compra, en porcentaje. Con un piso de 200.000 € que se alquila por 1.000 € al mes (12.000 € al año), la rentabilidad bruta es del 6 %. Es útil como primer filtro, pero se queda corta porque no descuenta ningún gasto.

La rentabilidad neta es la que de verdad importa: resta de la renta anual todos los gastos del alquiler (IBI, comunidad, seguro, mantenimiento y gestión) y divide el resultado entre la inversión total, es decir, el precio de compra más los gastos de la operación (impuestos, notaría, registro y reforma). Siguiendo el ejemplo, si esos gastos anuales suman 2.500 €, el beneficio neto es de 9.500 € y, sobre una inversión de 200.000 €, la rentabilidad neta baja al 4,75 %. Si además sumas 20.000 € de gastos de compra, la inversión total pasa a 220.000 € y la rentabilidad neta queda en el 4,32 %.

Qué gastos hay que descontar

Para que la rentabilidad neta sea realista, conviene incluir todos los gastos recurrentes que soporta el propietario:

  • IBI: el impuesto anual sobre el inmueble.
  • Comunidad de propietarios: las cuotas del año (salvo la parte que, por contrato, pague el inquilino).
  • Seguros: el de hogar y, si lo contratas, el de impago de rentas.
  • Mantenimiento y averías: una provisión anual para reparaciones, electrodomésticos y desperfectos.
  • Gestión: los honorarios de la inmobiliaria o administrador que lleve el alquiler.

No incluyas aquí la cuota de la hipoteca ni el IRPF: la hipoteca se trata aparte, en el apartado de financiación, y la fiscalidad tiene su propia calculadora.

Rentabilidad sobre el capital: el efecto de la hipoteca

Cuando compras con hipoteca no pones todo el dinero de tu bolsillo, sino solo la entrada más los gastos de compra. A ese dinero se le llama capital aportado, y la rentabilidad sobre el capital (o cash-on-cash) mide cuánto ganas al año en relación con él, una vez pagada la cuota de la hipoteca. Como la deuda «trabaja» por ti, este apalancamiento puede disparar la rentabilidad de tu dinero cuando la renta cubre con holgura la cuota; pero también la reduce, o la vuelve negativa, si la cuota se come el beneficio.

Por ejemplo, con el piso anterior (beneficio neto de 9.500 € al año), una hipoteca de 150.000 € a 30 años al 3 % supone una cuota de unos 632 € al mes, es decir, 7.589 € al año. Si la entrada es de 50.000 € y los gastos de compra de 20.000 €, el capital aportado es de 70.000 €. La rentabilidad sobre el capital resulta del 2,73 % y el flujo de caja es de unos 159 € positivos al mes. Ese flujo de caja mensual es lo que te queda en el bolsillo cada mes después de pagar la hipoteca y los gastos; conviene que sea positivo para que la inversión no te cueste dinero mes a mes.

Qué es una buena rentabilidad en España

No hay una cifra mágica, porque depende de la zona, del riesgo y de la revalorización esperada. Como referencia orientativa, en el mercado español una rentabilidad bruta por debajo del 4 % se considera baja (habitual en zonas premium de grandes ciudades, donde se compra esperando que el inmueble se revalorice), entre el 5 % y el 7 % es una franja razonable y frecuente, y por encima del 7-8 % suele implicar más riesgo (zonas con más morosidad o vacancia, o inmuebles que necesitan reforma). Fíjate siempre en la rentabilidad neta, no en la bruta, y no olvides que la revalorización del inmueble y la fiscalidad también forman parte del retorno real de la inversión.

Preguntas frecuentes

¿Cómo se calcula la rentabilidad de un alquiler?
La rentabilidad bruta es la renta anual dividida entre el precio de compra, en porcentaje. La rentabilidad neta resta a la renta anual todos los gastos del alquiler (IBI, comunidad, seguro, mantenimiento y gestión) y divide el resultado entre la inversión total, que es el precio más los gastos de compra. Introduce tus datos en la calculadora de arriba y obtienes las dos cifras al instante.
¿Qué diferencia hay entre rentabilidad bruta y neta?
La bruta solo relaciona la renta con el precio de compra, sin descontar nada, así que sale más alta y sirve como primer filtro. La neta descuenta todos los gastos del alquiler y se calcula sobre la inversión total (precio más gastos de compra), por lo que refleja mucho mejor lo que ganas de verdad. Siempre debes fijarte en la neta.
¿Qué es la rentabilidad sobre el capital o cash-on-cash?
Es la rentabilidad sobre el dinero que pones de tu bolsillo cuando compras con hipoteca: la entrada más los gastos de compra. Se calcula restando la cuota anual de la hipoteca al beneficio neto y dividiendo el resultado entre ese capital aportado. Gracias al apalancamiento puede ser mayor que la rentabilidad neta, pero también negativa si la cuota se come el beneficio.
¿Qué gastos debo descontar para la rentabilidad neta?
Los gastos recurrentes del propietario: IBI, cuotas de comunidad, seguro de hogar y de impago, una provisión para mantenimiento y averías, y los honorarios de gestión. No se incluyen ni la cuota de la hipoteca (va en el apartado de financiación) ni el IRPF (tiene su propia calculadora).
¿Qué es una buena rentabilidad en el alquiler en España?
Como orientación, una rentabilidad neta por debajo del 4 % es baja, entre el 5 % y el 7 % es razonable y frecuente, y por encima del 7-8 % suele conllevar más riesgo (más vacancia, morosidad o reforma). Depende mucho de la zona y de la revalorización esperada, así que no hay una cifra única.
¿Por qué debo contar con la vacancia?
Porque un piso rara vez está alquilado los doce meses del año de forma ininterrumpida: entre inquilino e inquilino hay meses sin cobrar, y siempre surgen averías. Si en la calculadora indicas menos de doce meses alquilados y reservas una partida de mantenimiento, la rentabilidad neta se acerca mucho más a la realidad.

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Muy pronto añadiremos aquí la calculadora de hipoteca, la del IRPF del alquiler y guías sobre inversión en vivienda.